SEDIMENTAR EN LA ESCRITURA INCLUSO LO QUE NO ESTÁ ESCRITO, Y ACTIVARLO EN CADA DECIR.

Despliegue, no sucesión, pide la palabra poética. Como en un abanico están las varillas sujetas por un punto intenso incluso en el momento de máxima extensión, así el poema incrusta en el ámbito dado por un cerco escaso de palabras un espacio inconmensurable sin dejar que pueda por ello abandonarse el centro único de gravedad que lo sostiene.

inicio
de vida
escrituras    teoría de la luz  |  hilo de tres puntas  |  levantado templo  |  abordajes seguido de ritmo  |  
lo dicho    propia  |  de otros  
contactar    email  |  comprar
© 2016 Miguel Pérez Alvarado
Diseño: Teo Ardoy